Daniel Cobos. Adivinación, Ciencia y Astrología

Hola, mi nombre es Daniel Cobos y sé que el universo está de nuestro lado

Daniel Cobos. Tarotista

Daniel Cobos
Daniel Cobos

Estimados amigos y amigas,

Cuando alguien me pregunta cómo es que soy capaz de adivinar el futuro, les digo que es más sencillo de lo que piensan.

Todos tenemos un lado sensible que está preparado para percibir lo que los sentidos: el olfato, el oído, la vista… no pueden hacer de forma común y ordinaria.

Solo que esa capacidad perceptiva permanece dormida, en la mayoría de los casos, para todas las personas que habitan nuestro mundo más preocupadas por los aspectos materiales de la vida que por los espirituales.,

Algunos, como en mi caso, nacemos con ciertos dones, digamos ‘al descubierto’, pero solo con el estudio constante y con el trabajo y el esfuerzo diarios es como se consigue mejorar esas capacidades silenciosas que todos atesoramos, en mayor o menor intensidad y medida.

Y eso es lo que hago, estudiar y estudiar, dejando libertad a mis capacidades extrasensoriales para que desarrollen su trabajo silencioso.

“Así es, nací con ciertas sensibilidades que me otorgan una diferencia respecto a los demás”

Lo cierto es que no recuerdo cuándo comencé a darme cuenta de que tenía esas cualidades. Es como si siempre lo hubiera sabido, como si desde que tuve conciencia en la más tierna infancia, estuvieran ahí, presentes.

Con normalidad y sin miedos. Así es, nací con ciertas sensibilidades que me otorgan una diferencia respecto a los demás.

Recuerdo que, en la niñez, todos se sorprendían cuando vaticinaba algún acontecimiento que, por inusual, asombraba a mis padres o a mis dos hermanos gemelos. Tendría ocho o nueve años en aquél entonces.

<-Este niño es especial –recuerdo que le decía mi madre a mi padre, bajito para que no pudiera escucharlo.

-Sí, Daniel es distinto –respondía él.

“Gracias al estudio, he llegado a convertir esos impulsos en una constante y en certezas invariables”

Pero eso que mis padres no sabían explicar eran ‘simples’ vibraciones, que sigo teniendo, aunque sean esporádicas y sin demasiado control.

Son impulsos que llegan igual que se van. Gracias al estudio, he llegado a convertir esos impulsos en una constante y en certezas invariables.

La práctica es la razón de mi videncia

astrología y videncia. Daniel Cobos
Astrología y videncia. Daniel Cobos

En muchas ocasiones, me dicen:

-Daniel, ¿cómo podemos conocer el futuro gracias a los astros? ¿Y qué me dices del tarot?

Para esas personas, muchas de ellas bastante escépticas, tengo la misma respuesta.

-Esta bien –les digo–. Probemos.

Y ellos me miran con cara de asombro y, quizá, algo inquietos.

-¿Cómo que probemos? –preguntan.

-Sí, que probemos. Voy a leer tu futuro y te voy a contar los designios que te deparan los astros.

Muchas de esas personas me detienen de inmediato.

-No, Daniel –me dicen–. Déjalo, gracias. Casi prefiero no saberlo –concluyen disculpándose.

A todas esas personas, yo les digo que no tengan miedo, que conocer el futuro es una extensión y un complemento del presente, una continuación de lo que nos sucede ahora porque la línea del tiempo nunca se interrumpe; les digo que tener la suerte de conocerlo es poder anticiparse a lo que va a suceder, simplemente. Aunque parezca de Perogrullo.

Además, la ciencia de la astrología y el conocimiento de los movimientos de los astros aunque es inmutable, siempre nos permiten contar con nuestro libre albedrío para tomar las decisiones que creamos más acertadas.

Cuando se liberan de ataduras y rigideces mentales y acceden a tener una sesión conmigo, comprobando más tarde mis aciertos, me responden:

-Gracias, Daniel, me ha sido de gran ayuda. Nunca lo hubiera imaginado.

Ser útil a los demás, mi desafío y mi obligación
Cuando tengo la oportunidad, ante cualquier consulta que se me realiza para predecir el futuro, lo que hago es estudiar la Carta Astral de esa persona, con su fecha y lugar de nacimiento en ese preciso y precioso instante de su Historia personal.

Conozco, así, la formulación de los acontecimientos en los que se fundamenta y cómo se organiza su destino.

Gracias al tarot, pongo nombre y apellidos a todo ese volumen de información que, como una cascada de agua limpia y cristalina, mana de la fuente de su porvenir.

Por ello, cada día, indago en el significado de todas las combinaciones del tarot, en todas sus ramas, pero también de la numerología y del movimiento de los astros del firmamento.

Ese cruce de significados no es más que una ecuación, un resultado que representa la figura que conforma el sino del consultante.

Mi sinceridad y mi transparencia les proporciona la seguridad que necesitan para abrir su alma y su pensamiento con la naturalidad necesaria.

“Eres tú, quien lee estas palabras, que te interrogas por tu futuro, sin duda, quien finalmente tomará las decisiones más acertadas. “

Estoy en la firme creencia que el conocimiento y la sabiduría que he atesorado gracias a los legajos y los libros esotéricos me hacen útil a los demás.

Gracias a esa erudición, puedo aclarar el bosque frondoso que oculta su caminar cuando transitan por sendas inhóspitas y agrestes; cuando no saben explicarse qué decisión es la más acertada ni de qué forma pueden resolver sus problemas.

Además, en mi existencia, no encuentro nada mejor que ser útil a los demás. Sé que esa es una de mis misiones en la vida y que las fuerzas que rigen el universo me lo devuelven, en forma de parabienes, y lo hace con creces.

Eres tú, quien lee estas palabras, que te interrogas por tu futuro, sin duda, quien finalmente tomará las decisiones más acertadas, porque vas a contar con un método eficaz que te alumbrará hacía un lugar mejor; evitando las sombras que oscurecen, en forma de preguntas, las incógnitas y las dudas. En ese momento, ahora y para siempre.

Así es que, si quieres, probemos. Voy a leer tu futuro y te voy a contar los designios que te deparan los astros. Podrás encontrarme aquí…

No te arrepentirás, recuérdalo siempre: el universo está de nuestro lado.